Érase una vez unos padres que querían dar riqueza a sus dos hijos y no sabían muy bien como hacerlo .... sólo sabían dos cosas seguras:
PRIMERO tenían que hacer un viaje juntos
y
SEGUNDO la riqueza nunca está donde dicen que está.
... después de pensar y pensar llegaron a la conclusión que lo mejor era hacer el viaje en bicicleta porque aunque es más rápido que caminar no lo es tanto como para que las ideas y la cabeza se separen porque en coche, en tren o en avión las ideas y la cabeza se van separando con la velocidad y no puedes ver bien el paisaje y además te lloran lo ojos si sacas la cabeza por la ventanilla.
Total ...... que cargaron las bicicletas
y pedalearon y pedalearon ......
y llegaron a una playa donde se encontraron un erizo medio muerto o medio vivo que les habló de un lugar mágico en una playa donde hay
un castillo donde los primeros rayos de sol del primer día de cada año convierten la arena en oro durante unos minutos y que las personas que lo vean van a ser
ricos toda su vida.
Estuvieron caminando por varias playas hasta que
por fin encontraron
el castillo un tanto escondido ..... y desde luego era mágico.
se prepararon para dormir en esa playa pues aunque la noche era fría llevaban dos tiendecitas y unos sacos de dormir .....
y durmieron y durmieron.
Y llegó el momento cuando el día despertó, los padres y los dos hijos estaban
muy nerviosos porque no sabían si el sol ese día iba a decir salir o no .... o se quería disfrazar de luna o de nubes o de niebla ..... pero bueno
el momento llegó
.....
boquiabiertos con los ojos redondos todos vieron asombrados que
la historia del erizo era cierta y que estaban entre miles y miles de kilos de arena de oro y que eran ricos muy ricos y felices muy felices.
....
y el momento pasó y la arena cambió de ser oro a volver a ser arena durante 365 días más.
..... y fueron felices y comieron .....
chocolate a la luz del sol y
de una vela encendida por sus rayos.
Aquí os dejo una imagen de un rey, una princesa y un príncipe (sólo un tercio de su cabeza) en su reino de 2 metros cuadrados. Desde luego una imagen de pura riqueza.