
Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.
Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!
¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.
Juan Ramón Jiménez
Fotografía: Carlos Izquierdo 2010. Kayak en el horizonte.
1 comentario:
¡Qué vídeo y qué versos chaval! :) Aprovecho para dejarte un link a un vídeo que quizás ya hayas visto... Encuentro con una ballena en un kayak...
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