lunes, noviembre 07, 2011

Otoño

Esparce octubre, al blando movimiento

del sur, las hojas áureas y las rojas,

y, en la caída clara de sus hojas,

se lleva al infinito el pensamiento.


Qué noble paz en este alejamiento

de todo; oh prado bello que deshojas

tus flores; oh agua fría ya, que mojas

con tu cristal estremecido el viento!


¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,

en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,

echado en el verdor de una colina!


En una decadencia de hermosura,

la vida se desnuda, y resplandece

la excelsitud de su verdad divina.


Juan Ramón Jiménez




Fotografía: Carlos Izquierdo 2010. Kayak en el horizonte.

1 comentario:

Pedro Moratalla dijo...

¡Qué vídeo y qué versos chaval! :) Aprovecho para dejarte un link a un vídeo que quizás ya hayas visto... Encuentro con una ballena en un kayak...