lunes, octubre 10, 2011

Contemplación

El atardecer es una hora mágica para la práctica del kayak de mar en soledad y más si es un día donde la luna llena y el sol se dan la mano.

La playa vacía, bueno .......... casi, un ejemplar de Chorlitejo patinegro observa desde la orilla mi ir y venir.

Estoy de suerte hoy la tranquilidad tiene banda sonora .... el romper de las olas compone un auténtico mantra que sólo desaparece cuando mi cabeza está sumergida ....... y aparece y desaparece y vuelve a aparecer.

La noche vence al día y ya es hora de salir.

La vida es silbar.



Fotografías y vídeo: Carlos Izquierdo 2011

4 comentarios:

salvatore matasanos dijo...

Va bien el mando...jejeje

Pekas dijo...

Tus historietas siempre me evocan muy buenas sensaciones... no dejes nunca de disfrutar..;-))

Un abrazo desde las montañas.. ;-))

eduard dijo...

Magnífica folosofía!

Fran de Cádiz dijo...

Muy de mi parte... hay que disfrutar los momentos como mejor sabe uno