miércoles, febrero 11, 2009

Chema Madoz: una Hasselblad, un estudio en Madrid y mucha imaginación.

5 comentarios:

el viajero dijo...

una foto buenísima y un gran fotógrafo!!!!

Fran dijo...

Fantástica foto, Carlos. Un saludo.

Suso dijo...

Buena foto. La cerilla está apagada y encendida al mismo tiempo. Una mezcla extraña de realidad, ficción e imaginación. Lenguaje visual en estado puro. Denotación incontestable.

Iñaki Abella Gutiérrez dijo...

Pues sí, una foto preciosa. La verdad es que hace tiempo que conocí a este fotógrafo y hace tiempo (algo menos) que le perdí la pista y es de esos que merecen la pena seguírsela.
Un saludo

Becki dijo...

Sólo con imaginación se consiguen cosas así de extraordinarias... besitos!