29 de noviembre del 2007. 10.30 horas. Playa de las fuentes de Alcossebre (Castellón).Las olas son de un tamaño considerable, especialmente una serie de tres que aparece cada dos minutos aproximadamente, éstas rompen unos 50 metros más allá del espigón con una fuerza que realmente me da miedo, no me gustaría para nada estar justo debajo en el momento de su explosión. Tras el paso de esta serie hay una breve encalmada que pronostico nos proporcionará una ventana de paz para poder superar la rompiente sin dificultad.
La estrategia es la de siempre, nos metemos en el agua y remamos hasta la barra de espuma más grande en la que se pueda permanecer parado esperando la encalmada (el mantenimiento del kayak a 90º debe ser posible....en caso contrario habría que retrasar la posición una decena de metros aprox.).
Desde el agua, como siempre, las olas parece aun más grandes. En el horizonte vemos venir una buena ola, esperamos a que rompa y nos pase, ésta su hermana y su prima,.......1, 2, 3 VAAAAAMOSSSSSSS... y a remar como posesos, .....ahora la única solución es remar rápido hacia la línea de rompiente, muy rápido. Esta acción es bastante egoísta porque te olvidas de tu compañero y sólo piensas en evitar el desplome de muro encima tuyo. Delante mio se arma la pared de una ola (a mi me parece enooorme, ...pero la tensión sé que magnifica la percepción), remo y remo, observo como el labio empieza a cambiar de color debido al contraluz y.... todo el horizonte se hace visible, el salto y la caída ha sido espectacular, no sé como aguantan los kayaks estos golpes, otra ola corre hacía mi pero está sé que no presenta peligro, eso si, también con muro, despegue y caída del kayak, en la tercera ola el kayak sólo despega hasta el tambucho de proa.
Ahora me acuerdo de mi compañero, giro la cabeza y lo veo saltando la última ola. Todavía no me explico como ha podido pasar la primera.
El mar de fondo es de impresión, ves venir buenas olas que te suben y bajan. Con lo que hay ya sé que de las dos paradas programadas que teníamos en el trayecto hasta Penyscola, no vamos a poder hacer ninguna, entre otras cosas porque el casco está en casa y en todas las calas hay piedras desparramadas. No está mal 16 km. con mar de fondo sin parar. Por walkie comunicamos a nuestro apoyo en tierra (Manolo) que no vamos a parar y que siga nuestro progreso desde el camino litoral de la Serra d´Irta.El Camel-back es buena solución para beber en estas situaciones, las fotografías son casi imposibles de realizar.
2 horas y media más tarde llegamos a la playa sur de Penyscola.
Penyscola es preciosa desde el mar.
Fotografías: Manolo Andreu & Carlos Izquierdo 2007. Kayakeros: José María Villegas (P&H Quest), Carlos Izquierdo (Valley Nordkapp Rm)





















