



1.- Navegar en grupo: consejo a la vista, ....en tramos en los que se sabe que hay algún tipo de dificultad...juntos mejor. Las personas con más experiencia encabezan y cierran el grupo.
2.- Paradas de agua, medidores de río y toboganes: se suelen oír con antelación y siempre están en las topoguías. Las traducciones en francés o inglés suelen ser: weir (I), barrage (F) ...y otras que no recuerdo. En la imagen se puede observar a la izquierda el peligro (según el nivel que se tenga...;-), la alternativa estaba a la izquierda por un bonito canal que pasa por la población de Carennac, al final de esta había un divertido tobogán o glissière (F).
3.- Las corrientes: en la Dordogne no son peligrosas pero si requieren un conocimiento mínimo de anatomía del río y no viene nada mal saber realizar STOP (salida de la corriente principal con parada en una contra) y TOMA DE CORRIENTES. En la imagen Alvar en la corriente principal del canal de entrada a Carennac.
4.- Las sirenitas del río: dominan el francés, alemán e inglés y están al servicio de cualquier kayakista español que le pueda hablar de los beneficios de la fiesta y la siesta. Sus canoas poseen un imán que atrae a los kayaks. En la imagen Alvar intentando vencer las fuerzas electromagnéticas (lo consiguió sin secuela alguna). Para tener garantía absoluta de no sucumbir a sus encantos pedir consejo a Ulises.
Fotos: Carlos Izquierdo & Alvar Manrique 2007
























