
Hoy he ido con mi hijo Nicolas (3 años) a hacer boulder a la zona habitual de Castellón, el Castellet, eran las 18.00 y sólo había una cordada, una pareja de jóvenes de Vila-real que estaban saboreando la mágia del inicio en la escalada. Material nuevo, ilusión a raudales y preguntas, muchas preguntas. Me he permitido darles un consejo, cosa que no suelo hacer si no me lo piden de forma expresa, pero esta pareja estaba empezando a ocupar un terreno complicado, me explico, cuando una vía (bordillo) tiene un grado superior al escalador se pueden hacer cuatro cosas: intentar escalarla de primero, hacerla en yo-yo si la reunión es compartida con otra de grado asequible o forzar la instalación del yo-yo con travesías complicadas de reunión a reunión por territorio silvestre(la cuarta cosa que se puede hacer es no escalarla hasta que madure el grado personal), pues bien, el consejo que les he dado es que "no practiquen el silvestrismo vertical" y utilicen sólo la zona de la pared que corresponde a las vías ya que la pared suele estar limpia hay seguros y lo peor que te puede pasar es que tengas que abandonar un mosquetón o un maillón si eres previsor. Me parece que si han tomado nota.
Lo más divertido de todo es que cuando me he puesto a subir sin cuerda por unas recorridos de boulder (que comparten entradas y trayectorias de algunas vías), el más salado de los dos escaladores me ha dicho: ¿usted no es la primera vez que escala?....leche, es la primera vez que me llaman de usted cuando estoy pegado a la pared...alguna tendría que ser la primera.
Mientras tanto Nicolás ausente de todo jugaba a tirar piedras...hasta que se ha encontrado un bicho...y he tenido que destrepar para auxiliarle.
Cosas de la vida.
Fotografía: Colección Carlos Izquierdo. Un servidor en un 6a+ de Reconco(Alicante). La imagen no corresponde con el relato del post.










