domingo, noviembre 11, 2007

Montanejos, niños y escalada.


Otoño en Montanejos.
En los sectores de escalada que están a la sombra hace frió con la consecuente pérdida de sensibilidad y fuerza de los dedos al coger las presas.
Hoy hemos comprobado como la escalada puede ser vivenciada como un auténtico juego para dos niños (4 y 7 años). El más pequeño ante la dificultad de algún paso decidía "balancearse por la pared" (según sus propias palabras) para buscar zonas más fáciles.
Sin duda cuando se empieza a escalar hay que pensar .... con los pies.

Fotografías: Paz Tena 2007. Inicios verticales en roca de Núria y Nicolás.

6 comentarios:

Pekas dijo...

Fotos sugerentes... Otoño... los inicios... la escalada como juego... el placer de poder disfrutar de todo ello... :-))))))

Saludos otoñales ( un pelín más fríos que de costumbre... :-)))

Chinita dijo...

Siempre que voy al escalar, me gusta observar los inicios de los niños que se animan...por los padres, los tíos o los amigos...es importante saber cuándo y en qué lugar inciarlos, porque de aquí depende su motivación...
Me gustaría iniciar a mi sobrina...pero aún es pronto, sólo tiene 3 años...pero ya apunta maneras..no le da miedo las alturas...al contrario que su Tiapás...
Pero Mario, es otra cosa....necesita más atenciones y más mimos, pero le gustan los retos...todo se andará...creo....un día de estos se escalan el Yelmo.

Chinita dijo...

Por cierto...mi sobrina también se llama Núria...y yo también comparto algo con la autora de las fotos....coincidencias...

Carlos dijo...

Pekas:...aquí el otoño no es ni de lejos lo que tienes por ahí ....pero sigue siendo otoño ;-))). Hace tiempo que no veo el otoño de verdad en el bosque, tal vez el próximo año.

Chinita: Este año ha sido el primero que escalamos "con fundamento", esto es debido a Núria (7 años) que se ha planteado la escalada como una actividad extraescolar para los martes y jueves de 17.30 a 18.30, yo he sido el más sorprendido por su planteamiento ...que fue una propuesta que le hizo mi mujer (Paz) y que la asumió como propia. El caso es que como mínimo dos veces a la semana vamos al rocódromo de un amigo y allí pasamos el rato jugando. Nicolás (de 4 años) siempre nos acompaña y además quiere hacer lo mismo que Núria (en algunos casos lo consigue).
Las sesiones de escalada tienen su parte de teoría: saber ponerse el arnés, tocar y conocer los tipos de cuerdas, aprender nudos y otra parte de práctica: rocodromo (juego de las pegatinas) y roca (sólo estar sin necesidad de llegar a la reunión), todo en un ambiente lúdico de verdad (fundamental si no es así.....se van a otro sitio donde jueguen de verdad ;-)))
Tal vez si tus sobrinos ven a una tía feliz que escala ....sea el principal aliciente para que se animen a escalar.
Por mi parte, para dentro de algún mes, colgaré en el blog varios juegos posibles con niños y escalada.
Sobra decir que mi deseo no és que sean escaladores ni que hagan grado , mi deseo es que conozcan caminos para ser libres ...y como dice su padre que puedan pasar la vida silbando ;-)))).

Ya sabes con alegría todo es posible ;-))))

Kepa dijo...

prometo que al enos una vez en mi vda escalaré ahí.

P.D.: Si te vienes, ya sabes, avisa que montamos plan enseguida jejejeje

Lorena dijo...

¡Que monos los dos!, si es que de tal palo tal astilla. De momento ya han conseguido mucho más que yo, disfrutar de las alturas, porque aquí la madam ha hecho de todo pero como que lo pasaba mal, eso sí, al menos lo he intentado.