domingo, enero 14, 2007

Espejito, espejito mágico


 Hoy el mar estaba calmado como nunca, tal vez el viento tenga horario escolar y no sople hasta las 09.00 dejando para los madrugadores un regalo en forma de mar espejo. He salido con tres amigos que nunca habían remado y he tomado conciencia de algo que ya había olvidado: el mar y el kayak (especialmente cuando llevas un cubrebañeras) son estímulos con una buena dosis de hostilidad. Te das cuenta de esto por el silencio de los iniciados durante los primeros cientos de metros. A su vez la sesión de hoy me ha hecho reflexionar sobre la utilidad del timón en los primeros contactos con el kayak y he llegado a la convicción de que si queremos hacer agradable y facilitar sensaciones positivas el timón es importante. Recuerdo hace cosa de un año que a un buen amigo que vive en Murcia le espeté: "el timón,....ni se te ocurra utilizarlo, el timón aboba y nunca aprenderás de verdad a llevar un kayak", Paco me hizo caso y se paso bastantes sesiones dibujando circunferencias en el Mar Menor, tanto que parece ser que se acostumbró a unir dos puntos por una sucesión de os ( o sea algo así: OOOOOOOOOOO ) , o cuando ya mejoró algo unía dos puntos con una sucesión de eses. Lo cierto es que el placer de remar le tardó en llegar. Hoy por contra, a los pocos metros de estar en el agua, le he bajado el timón a Javier y su percepción de seguridad ha aumentado al momento, el kayak iba donde lo quería llevar y además esta sensación le ha proporionado placer. Tal vez en esto del kayak no sea de aplicación el dicho “la letra con sangre entra”. Mi amigo de Murcia ya hace tiempo que domina el kayak y une dos puntos con una recta y además me sigue hablando. Por mi parte me estoy leyendo teoría de la pedagogía y sus corrientes contemporáneas (paradigma ecológico, pedagogía crítica y constructivismo) con fin aplicarlas al kayak y así mantener y ganar amigos kayakeros. Os contaré.

Foto: Carlos Izquierdo 2006. “Paz y kayak”. Vicente, Javier y David disfrutando del mar.

8 comentarios:

Iñaki Abella Gutiérrez dijo...

Pues sí es lo que tiene el timón... para los que empezamos es una bendición, así sólo tienes que encargarte de remar y no volcar, pasando de preocuparse de la dirección... que bastante teemos ya...
En cuanto a lo de no usarlo... todavía no estoy en ese nivel, pero seguro que tienes razón.
Un saludo

Kepa dijo...

yo cuando he remado nunca he usado timón, claro que los kayaks que yo he alquilado probablemente eran un poco cutres jejejej.

La foto es genial, que mar en calma!!!

Anónimo dijo...

Si es verdad, lo de las circunferencias, y ayuda a compensar la musculatura de la parte izqueirda del cuerpo en una personba diestra. Lo malo era cuando las circunferencias se daban en sentido contrario a las agujas del reloj que se te ponia el brazo como el cuello de un cantaor flamenco, gordo y lleno de venas. Osea que cuando me quite el timón volvera a la geometria divertida.

Pekas dijo...

Bonita y placentera foto... :-))))

Anónimo dijo...

Alejandro:
Si ya lo decia yo....
mira que me costarás de criar!!!..
si los barcos tienen timón, las barcas, los barquitos, las barquitas....
Y el timón es mas viejo que el remar!!!
Saludos!!!

Carlos dijo...

Alejandro: chico, no seas malo, que sólo te doy un poco la razón.

t.p. dijo...

Las fobias las curan los psicólogos. Jo!, menuda fijación con el timón.

Anónimo dijo...

Alejandro "alex"
Tp es nando?