Un viernes de olas.

Hoy a la sesión de remo sólo estábamos Alex y yo. El mar estaba movido, mar de viento con barras de olas un tanto rotas. El ritual de siempre, cargar los kayaks al coche y al espigón del canal, descargar, portear hasta la orilla y a coger las olas que se dejen. Hoy he practicado intencionadamente un juego que consiste en clavar la proa, plantar el kayak, perder estabilidad, volcar y esquimotear,..divertido. Buen ambiente al atardecer, patinadores, corredores, caminantes, fotógrafos, ornitólogos y dos seres mojados y felices. La vida es silbar.

Foto: Gabriela 2006. "Hoy comemos ola". Alfredo se repuso y continuó luchando para surfear más olas.

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